Memorias de Austria...Parte lll
En esta ocasión, les quiero hablar de algunas de las personas que dejaron un grato recuerdo en mí...
Rodika:Como ya les conté, Rodika era nuestra intérprete... Ella era una exiliada rumana de ojos y cabellos negros, muy guapa, amable, pero se veía una tristeza y algo de dureza en su mirada, supongo que era porque tenía 12 años sin pisar su tierra y sin ver a su madre. Había vivido 2 años en Venezuela y ahí fué que aprendió el español.
Estaba casada con un señor bastante mayor que ella, compatriota suyo. Ellos tenían un restaurante a orillas del pueblo, sobre la carretera y su casa estaba en el sótano del mismo. Por lo general los fines de semana íbamos a tomar un refrigerio. Muchas veces nos invitó a conocer su casa, pero cuando llegábamos inventaba cualquier excusa para no pasarnos y se ponía muy nerviosa...Nosotros pensamos que era por su esposo, porque se notaba muy estricto con ella, más bién parecía su padre...Ella también nos acompañaba a las excursiones y decía que estaba encantada de que estuviéramos ahí porque le disfrutaba acompañarnos a conocer sitios que no había había tenido oportunidad de conocer antes...
Ella nos hablaba de las costumbres de las personas de allá, de como las mujeres empezaban su vida sexual a muy temprana edad y de como sus propias madres las acompañaban a comprar los anticonceptivos
Nosotras que veníamos de un país tan conservador, nos quedábamos con tremendos ojotes jejeje.
Un día estábamos sentadas afuera de la fábrica en la hora del lunch y Rodika que estaba sobre el césped húmedo. Se pone de pié y dice: ¡Ay mira que me eh mojado el culo! Y nosotras: ¿Qué dijooooooo?![]()
Después supimos que en muchos paises se le llama así al trasero, pero acá en México es una palabra muuuuy fuerte jajajaja.
Carlos: Mi amiga Rosaura estaba saliendo con nuestro instructor Snheider (100) y una tarde fueron a tomar un café a un pueblo cercano al hotel. Regresó cuando estábamos cenando y llegó con un muchacho rubio de barba y cabello rizado, muy simpático, nos lo presentó y lo invitamos a la mesa.
Nos contó que cuando estaban en el café, el se encontraba en la mesa vecina y la escuchó tratando de hacerse entender por Shneider (Que ni siquiera hablaba inglés) Y se fué como él se dió cuenta que hablaba español, se acercó a ella emocionado, preguntando de dónde era y más se emocionó al saber que de México y además había 9 más de nosotros allá.
El era un ingeniero de Viena, pero se encontraba construyendo un puente en un pueblo llamado Zwetl, en sus ratos libres era reportero gráfico y viajaba por todo el mundo conociendo otras culturas y aprendiendo sus idiomas, hablaba 8 idiomas y 4 lenguas muertas y de inmediato se hizo amigo de todos nosotros, para nada se notaba su acento, hablaba perfectamente el español y no sólo eso, conocía nuestra cultura de principio a fín, pues había vivído 4 años en el Df y aprovechaba cualquier oportunidad para visitarlo, porque adoraba nuestro país.... Estuvimos charlando con él, por largo rato y fué como si lo conociéramos de años y sabía todoas las palabras que utilizamos los mexicanos, albures, chistes y demás, parecía uno de nosotros.
Nos tuvimos que despedir, porque al otro día teníamos que madrugar y cuando quizo salir del hotel, se dió cuenta que estaba cerrado y no había manera de salir, le presté mi habitación y yo me fuí a la de mi amiga Rosaura.
Al otro día fuimos y lo despertamos antes de que el dueño se diera cuenta que había pasado la noche ahí. Nos dijo que si podía acompañarnos a la fábrica para conocer las instalaciones, pero ellos tenían un código muy estricto y no permitían la entrada a nadie que no trabajara ahí o que no estuviera autorizado.
Nos despedimos de él y nos fuimos a la fábrica... Cual sería nuestra sorpresa, cuando a eso de las 10 de la mañana, se nos apareció mientras trabajábamos, resulta que este lépero, se metió, no se con que clase de artimañas jejejeje, aunque sólo le duró unos minutos el gusto, porque al rato entraron a sacarlo.
Nos estuvo visitando mientras estuvo trabajando en el puente y ya después, nosotros fuimos en una ocasión a verlo a Viena...
En el año de 1991, nos tocó que viniera a México, a Ensenada, para documentar el eclipse total de sol y se dió un chance para venir a vernos a Hermosillo, para entonces, había dejado su profesión de ingeniero y se dedicó de lleno a viajar por el mundo para fotografiar sus maravillas...
Este es mi amigo Carlos Werner Raffetseder, con el que hasta la fecha, sigo en contacto.
Todos los días llegábamos de la fábrica, preguntando si había llegado correspondencia de México y cuando así era ¡Brincábamos de gusto! pues a pesar de estar pasándola muy bién, extráñabamos muchísimo a los nuestros.
Mi novio se tomaba su tiempo para escribirme, pero yo le envíaba una carta, al menos cada 2 días para tenerlo al tanto de mis aventuras, y decirle cuanto lo extrañaba, el era muy divertido y valía la pena la espera de sus cartas, porque eran muy largas y muy amenas, hasta ponía dibujos y chistes. A mis compañeros les gustaba que las leyera en la mesa, sin contar los detalles íntimos por supuesto.
El 19 de mayo, cumplí mis 22 años y cuando estábamos comiendo, ¡Recibí una llamada suya! Me emocioné tanto, que no hallaba ni que decir y reía y lloraba como loquita jejeje....
Nosotros llamábamos a veces a nuestras familias, pero nos salía muy caro, lo hacíamos de una cabina telefónica instalada a unos pasos del hotel que funcionaba con monedas, pero como eran 8 horas de diferencia, teníamos que estar checando el cambio. Era horrible, porque el teléfono devoraba las monedas como loco y se escuchaba como iban cayendo a velocidad de la luz, eso hacía que nos desesperáramos más.
Casí siempre regresaba al hotel frustrada y llorosa... Por eso prefería las cartas. si hubiese existido el internet en ese tiempo, hubiera sido otra historia.
Mi novio me extrañaba cada vez más y le resultaba muy difícil tener noticias mías a través de cartas, un día le envié un cassette en lugar de carta para que de perdida escuchara mi voz.
Al pasar 2 meses... Sus cartas se fueron haciendo menos, hasta que recibí una, donde decía que necesitaba tomarse un tiempo, porque esto le estaba afectando, pero que no me preocupara, que me esperaría y que nada había cambiado...![]()
¡Oh María! (Así decían los austriacos jejeje) ¡Como no me iba a preocupar! Si recordé que la noche que nos despedimos me dijo que confiaba en mí y me daba completa libertad de hacer lo que quisiera en Europa, que hiciera de cuenta que no tenía novio¡Qué lindo!...¡claro que la regla se aplicaba también a él! ¿No?.![]()
Pues así las cosas y como dice el dicho: "Al país que fueres, haz lo que vieres"... Después de 2 días de llorar por los rincones, decidí que aprovecharía todos y cada uno de los minutos de mi estancia en el paraíso.
¡Esta historia continuará!












oliveria 77 dijo
AYYYYYYYYYYYYYYYYYYY
cada se vez se pone más buena IRMA QUERIDA!!!!!!! estas historias están de pelos, si hasta me siento que estoy leyendo una novela!!!!!!! jajajajaa me encantó esta parte, y cómo se hizo el piola el chabon ese con el que salías, ayyy hermanita!!!! Bueno, debe ser una buena forma de sacarse las piedras de los zapatos...digo esto de hacer un viaje de 6 meses!!! Lo voy a tener en cuenta jajajajajaja
Las fotos están de película, se ve que la pasaste en grande por aquella época, estas son las experiencias que siempre nos acompañan, que siempre nos dulcifican y nos hacen tener aunque sea un gramito de nostalgia ¿o no?
Y en cuanto a La palabra...jijijijiij me morí de risa...acá usamos culo de una manera tan natural y numerosa por día que me sorprendió que a vos te llamara la atención. Además (según dice) culo es de los humanos y cola de los animales...no sé, no sé....jejejejee
besitoxxxxxxxxxxxxxx de lectora de tu petit biografía
esto está imperdible!!!!!!!!!!
7 Mayo 2008 | 12:29 AM