El país de la fantasía...
Cuando mi hijo mayor tenía 3 años, se encontró en mi buró un cuarzo muy bello que me había regalado mi amigo Ricardo y me preguntó que era... En ese momento mi mente hiló en segundos una historia sobre el cuarzo y le dije que era una piedrita del país de la fantasía que me había regalado mi mamá, la cual había logrado llegar hasta allá...
Después de escuchar la historia, quizo tener su propia piedra y fuimos a la fuente de la iglesia y arrojó una moneda...
Me las ingenié para conseguir estampillas de lugares extraños y a la vuelta de una semana, le llegó por correo su piedrita de cristal, la cual conserva hasta ahora...
Y aquí les presento la historia por si quieren contársela a sus hijos pequeños....

“EL PAÍS DE LA FANTASÍA” Lejos, muy lejos, cerca de las estrellas, existe el país de la fantasía, ahí entre lagos de color pastel y árboles mágicos, viven las hadas, los duendes, unicornios, pegasos, conejos que parecen gatos, osos que cantan como aves, ardillas voladoras, leones pequeñitos y mansos como hámsters y miles de especies fantásticas. Ahí se encuentra el castillo más bello y grandioso que existe en el mundo… Es el castillo del hada reina, es todo de cristal y brilla como un diamante con la luz del sol, Ahí viven todos los habitantes del país de la fantasía, que son las hadas y los duendes. A unos pasos del castillo se encuentra la fábrica de los sueños, ahí se construyen los sueños de los niños de todo el mundo… Las haditas son expertas en hacer sueños hermosos, sólo que a veces quedan con defectos y los tienen que desechar y arrojarlos a un gran tonel, donde al final del día son reciclados. Estos sueños reciclados, son los que tienen los niños cuando están despiertos, o sea, cuando la maestra está explicando la clase y tú estás en la baba y de pronto grita: _¡Hey tú Andrés, pon atención!...¿En qué estás pensando?...Ese es un sueño reciclado, pero tienen otro nombre: ensueños y esos son los causantes de tu imaginación desbordada, Son tan veloces, que a veces cuando van directo a la cabeza de un niño, y se atraviesa un adulto se mete en ella, ¡Claro!, depende del adulto, porque si tiene una cabeza muy dura, no puede entrar y rebota a la cabeza más próxima y blanda… Es por eso que también los adultos, a veces sueñan despiertos. Pero hay que tener mucho cuidado al meter al tonel los sueños defectuosos, porque estos son muy livianos y escurridizos y salen volando hacia la mente de algún niño dormido y se convierte en pesadilla. En la noche, antes de dormir, puedes pedirle a tu ángel de la guarda que soliciten a las haditas, un sueño hermoso para ti, ellos tienen comunicación directa con ellas. Los árboles del país de la Fantasía, son muy especiales, cuando un duende tiene hambre, se para frente a él, cierra los ojos y se imagina lo que desea comer en ese momento, ya sea fruta, carne, verduras, pan ¡Lo que sea que se le antoje!...Abre los ojos y aparece lo que el deseó, lo arranca del árbol y se lo come… Cuando tienen sed, beben agua de los lagos, la cual siempre está pura y limpia, aunque se bañen en ella. La labor de los duendes, en su país, es la de procurar que todos los niños de nuestro mundo, sean felices y estén contentos… Para esto, a un lado de la fábrica de sueños, hay otro edificio, en donde los duendes, pueden ver a través de una especie de televisores, a los niños de todo el mundo, para estar checando que todo esté bién… Desde aquí, ellos conceden deseos a los niños y les envían pensamientos positivos. Cuando los pequeños están felices, los duendes también lo están…Pero cuando un niño, no lo está o sufre algún percance, los duendes se ponen muy tristes, por eso siempre debes estar contento, para que ellos no sufran. ¡Claro! Que al igual que con los sueños defectuosos, no todo es perfecto en este lugar. Algunas veces cuando los duendes están enviando sus señales, se atraviesan obstáculos en el camino, ya sea algún avión, un ave, un meteorito, etc. y es por eso que algunos niños se salen de su control. Esta es la razón por la que existen los accidentes con los pequeños, los niños de la calle, los niños enfermos, los huerfanitos, los que sufren de hambre y frío… Todo esto, los duendes tratan de remediarlo, lo más rápido posible, pero son tantos los niños, que a veces no se dan abasto…Por eso también nosotros debemos ayudar un poco a los duendecitos y darles una mano a los niños que no son tan afortunados como nosotros. Al país de la fantasía se puede llegar por medio de una nube, pero no es nada fácil, todos los días, hay nubes viajando del país a diferentes montañas del mundo, pero estas nubes, no son como todas, ¡No señor!, estas son de color rosa, muy claro, se mueven muy lento y se detienen por unos segundos sobre las montañas más altas de la tierra. Entonces, lo que hay que hacer, es subir a la montaña, llegar a la nube y treparse en ella y te llevará sin mayor problema al País de la Fantasía. El inconveniente aquí es que como las nubes duran muy poco tiempo sobre las montañas y estas están tan altas, es posible, que para cuando llegues a la cima, la nube ya no esté, y hay que bajar de nuevo, porque nunca se sabe cuando va a regresar. Algunas personas han logrado llegar al país y los duendes y las haditas se ponen muy contentos y les regalan piedritas de cristal. Cuando quieras una, hay una manera de obtenerla…Cuando encuentres una fuente de los deseos, arrojas una moneda, pides a un hada que te la mande y a la vuelta de unos días, la recibirás por correo…
¡Yo ya tengo la mía!.











Mario Hidalga Redondo dijo
Con estas historias, Irma, nos entretenían las madres y con otras, menos dulces, nos asustaban. ¡Pero cuánto nos gustaban, con qué atención las escuchábamos!
Un beso
29 Febrero 2008 | 07:52 PM